Un tributo a Évelyne Prouvost

Nuestro director editorial, Pedro Zurita, nos recuerda el legado y la importancia de Évelyne.

 

@zuritapedro

Estábamos justo por entregar nuestra edición de agosto, con toda la redacción trabajando a tope, cuando a mi buzón de entrada llegó un correo de uno de los directores de todo el grupo Marie Claire. Por el remitente, inmediatamente supe que se trataba de algo prioritario y abrí el correo:

"Es con la más grande de las penas que les comunico la noticia de la muerte accidental de Évelyne Prouvost. Évelyne fue una persona extraordinaria y es una pérdida irreparable.

Después de lanzar la revista Cosmopolitan en Francia en 1973, con ayuda de L’Oréal fundó Marie Claire Group en 1976, adquiriendo parte de las revistas que su abuelo Jean Prouvost había creado.

Así, desarrolló el grupo lanzando varias revistas en Francia y a escala internacional, convirtiendo a Marie Claire una de las tres marcas de revistas más importantes en el mundo.

Évelyne fue una gran inspiración y quedará en los corazones de todos nosotros".

La noticia cayó como balde de agua fría, no sólo por el contexto estresante en el que estábamos, pero porque me di cuenta que cada vez estamos perdiendo más estas voces, líderes y agentes de cambio, que hacen y que ayudan a transformar sociedades y a avanzar. Y entonces se convierte relevante compartir su hacer, para lograr inspirar a toda una generación.

Évelyne trató de recuperar durante la década de los 70 buena parte del conglomerado que su abuelo Jean Prouvost construyó durante la década de los 20, los cuales incluían revistas y medios icónicos como Paris Match, Le Figaro y, por supuesto, Marie Claire. No sólo su liderazgo llevó a Marie Claire a convertirse en una marca internacional, sino a ganarse el reconocimiento que tiene hoy con sus 30 ediciones internacionales.

A sus 78 años, y a pesar de que ella cedió su posición como directora general de la empresa a su hijo, Arnaud de Contades, se le veía atenta al desarrollo de las revistas, de la revolución digital, de su presencia internacional. Al igual que su abuelo, Évelyne Prouvost era una persona cercana a los editores. Anne Fulenwider, editora en jefe de la edición estadounidense de Marie Claire, recuerda que fue la misma Évelyne quien la entrevistó para el puesto, quien la citaba cada seis meses en París para platicar del rumbo editorial de la revista, quien le preguntaba por los artículos de contenido periodístico.

Y esta misma misión es el legado que Prouvost nos deja, porque es la máxima sobre la que trabajamos todas las ediciones: generar grandes contenidos, de calidad, con fuerte presencia periodística para nuestra audiencia. Y tal vez lo discutamos entre un croissant y un café au lait en el icónico Angelina, en París, durante las semanas de la moda, y tal vez sea con esa elegancia y porte con el que Évelyne iba por la vida, pero también con esas ganas de darle voz a un mundo cada vez más cambiante y convulso.