El mundo de la moda modesta que se inspira en el estilo de vida del Islam

En la era de los influencers, las jiyabistas no se quedan atrás, abriéndose paso entre los estereotipos hacia sus sueños, dejando huella en la moda y el mundo.

 

Laura Tejeda Meza

¿Conoces la Modest Fashion? Efecto transformador en la longitud de los dobladillos, las mangas y en la ampliación de las siluetas en las principales marcas de moda. Como muchas cosas en el mundo de la moda, ésta surgió de la voluntad de un grupo de mujeres que querían alzar su voz y dar a conocer su estilo, su mundo, su visión de la vida, probando, al mismo tiempo, que ser creyente y fashionista no son aspectos incompatibles. Buscando sus sueños, las mujeres de este modo de ser modesto (“púdico”) han sabido compartir su amor por la moda poniéndolo cada vez más en tendencia, ya que muchas de entre nosotras nos podemos identificar con sus creaciones y consejos.

A pesar de lo que se pueda pensar, una silueta oculta puede hacer a una mujer sumamente atractiva, al dar vuelo a la imaginación y al misterio, resaltando también aspectos que, en muchos casos, no son tan importantes o notados, como el rostro, las manos, e incluso el olor, sí, ¡el olor! Según la experiencia de Christine Nagel, la “naríz” de Hermès, en Mundo Árabe, la esencia de cada mujer es única, por lo que un hombre puede recordarla gracias a esto, por ello no es raro que sea un elementos por excelencia inherente a la sensualidad en muchas culturas.

Como es de esperar, los atuendos modestos son particularmente atractivos en países del Golfo Pérsico, donde a pesar de que las mujeres visten día a día abayas negras, son sumamente coquetas, con un gusto pronunciado por lo lujoso, vistoso y brilloso. El hecho de que su cuerpo y pelo estén cubiertos no tiene ningún impacto sobre su cuidado personal y en el enaltecimiento de su feminidad, el cual sigue siendo una preocupación y ocupación cotidiana como en cualquier otra parte del mundo.

 

Mercado emergente

En la era de los influencers, las jiyabistas no podían faltar. Ignoradas durante mucho tiempo por los gigantes de la industria textil, algunas han incluso creado su propio sello de prêt-à-porter, como la blogger, youtuber y diseñadora Dina Torkia –inglesa de ascendencia egipcia, mejor conocida como Dina Tokio–, que inició con su blog en 2011 para "mostrar al mundo que se puede ser bella y usar el jiyab", como explica en el sitio web británico de The Guardian. Con consejos de maquillaje, videos con toques humorísticos –sola, con su familia, amigos, invitados o con su marido, Sid–, y tutoriales para aprender a atar su jiyab de una manera elegante, Dina Tokio cuenta con más de 170,000 seguidores en su canal de YouTube y alrededor de 1.3 millones en su cuenta de Instagram.

Hoy, este tipo de mercado (el “modest”) está en plena expansión y varias marcas ya están creando atuendos conforme a éste y adoptando una mayor diversidad. Se estima que la moda modesta es uno de los mercados de crecimiento más rápido. De hecho, algunas de las marcas occidentales más reconocidas del mundo se han unido al movimiento, como Mango, que lanzó una colección especial ramadán en 2015; Marks & Spencer, quien lanzó trajes de baño para dama que cubren todo el cuerpo; Dolce & Gabbana, por su lado, creó su primera colección de abayas y jiyabs en enero de 2016; Carolina Herrera también lanzó una colección de abayas en la primavera de 2017; mismo caso para Uniqlo y H&M, quienes estrenaron en 2016 toda una línea de ropa islámica para mujer.

 

 

Los diseñadores árabes tampoco se quedan atrás, sin mencionar que también tienen una audiencia universal, como los mundialmente reconocidos diseñadores Zuhair Murad, Elie Saab y Azzedine Alaïa, entre muchos otros talentos, como la diseñadora saudita Utruj.

Sin embargo, el mundo musulmán es un gran desafío económico para la industria de la moda, a la vez que es una mina de oro por explotar. En una entrevista para el International Buisness Times, Reina Lewis, investigadora y autora de “Muslim Fashion: Contemporary Style Cultures”, afirma que hay un mercado en crecimiento para lo que se llama la “moda modesta”, debido a que la población musulmana es joven en su mayoría y en crecimiento, lo que lo hace un mercado prometedor, pero complejo.

 

El sociólogo de moda Frédéric Monneyron señala que estamos presenciando un verdadero punto de inflexión, agregando que las principales marcas están interesadas en el mercado de Oriente Medio desde la década de 1970, ya que desde entonces han ofrecido ropa específica para este mercado, modificando sus diseños base.

Según el informe “Global Islamic Economy” de Thomson Reuters, la comunidad musulmana global gastó 266 mil millones de dólares en ropa y calzado en 2013, y se espera que para 2019 esta cifra llegue a los 484 mil millones de dólares. Considerando lo anterior, no es sorprendente que este mercado esté atrayendo a gigantes de la industria textil y del lujo occidental.

Este auge en la moda ha dado nacimiento a eventos anuales, siendo el más destacado la Modest Fashion Week, evento de moda anual creado por Franka Soeria, fundadora de Alahijab.com –una plataforma de medios sociales dedicada a la moda modesta–, y el empresario turco Özlem Şahin, con el objetivo de llenar un hueco en el mercado. Este evento se compone de pasarelas, charlas exclusivas y exposiciones de arte, así como de diversos talleres. Entre los asistentes se destacan blogueros, vendedores y creadores de todo el mundo. "No todos son árabes o musulmanes; es una tendencia, un estilo de vida, una preferencia-elección. La semana de la moda modesta no solo equivale al jiyab. [...] No es necesario usar un velo o partir de un trasfondo religioso para vestirse modestamente", dice Soeria.

Cambio de mentalidades

El ascenso de estas influencers modestas ha ayudado a cambiar la percepción de la forma de vestir islámica a escala global, desarrollando al mismo tiempo opciones de estilo alternativas para todas, así como abrir puertas para las millones de mujeres deseosas de romper los estereotipos e impulsar una conversación positiva y auto afirmativa sobre los diferentes estilos de las mujeres, como el hecho que la modestia tiene una definición diferente para cada individuo, una perspectiva diferente a una misma realidad.