La historia de amor entre el próximo mandatario francés y su esposa

Emmanuel Macron tiene 39, y su esposa, Brigitte Trogneux, 64.

 

@marieclaire_la

Emmanuel Macron será el nuevo presidente de Francia. Él es un ex banquero inversionista y ex ministro de economía con poca experiencia en política. Tiene 39 años, y será el presidente más joven que ha tenido la república francesa. Pero si algo ha dado más de qué hablar que la noticia de su victoria, ha sido la historia amorosa que comparte con su esposa.

Macron está casado con Brigitte Trogneux, y se conocieron porque ella, 24 años mayor que él, era su maestra de literatura y teatro. Ya lo describió el así el día de su boda: "Una pareja no muy común, no muy normal -aunque no me guste mucho ese adjetivo- pero una pareja que existe". 

Brigitte tiene 64 años, y la diferencia de edad entre ambos es prácticamente la misma que la de Donald Trump con Melania. 

Se conocieron a principios de 1990, mientras ella estaba casada y era madre de tres adolescentes. Brigitte tenía 39 años, y cuando empezó a tratar al futuro presidente de Francia él tenía 15 años, y se sintió "totalmente cautivada" por su inteligencia.

Cuando los padres de ella se enteraron que tenían algo, le pidieron que se alejara de él hasta que cumpliera 18 años. Según la biógrafa Anne Fulda, ella les respondió con un "no puedo prometer nada." A los 17 años Emmanuel le dijo que algún día se casaría con ella, y en el 2007, después de que ella se divorciara de su esposo, lo cumplió.

"Al final el amor lo pudo todo y terminé divorciándome de mi marido. No pude evitarlo. Mis padres, ya mayores, no se lo tomaron muy bien, pero para mí no era un problema la diferencia de edad. Lo más importante eran mis hijos, que lo aceptaron sin problema", reveló Brigitte al Paris Match

Los tres hijos de Brigitte y su primer marido, Sébastien, Laurence y Tiphaine (ingeniero, cardiólogo y abogada respectivamente) ahora son adultos y le han dado a la próxima Primera Dama siete nietos, a quienes Macron trata como a sus propios nietos.

¿Qué te parece su historia?