La Reina Isabel rompe la tradición y llora durante el Día del Recuerdo

Por primera vez, la Monarca dejó ver sus emociones desde un balcón. 

 

@marieclaire_la

A pesar de que la tradición dicta que la monarca regente debe asistir a la ceremonia del Día del Recuerdo, la cual rinde homenaje a los soldados que lucharon en la Primera Guerra Mundial, por primera vez la Reina Isabel decidió mirar la ceremonia desde un balcón, cediendo a su hijo, el Príncipe Carlos, dirigir el evento. 

Rompiendo con la tradición, la Monarca, de 91 años de edad, pidió a su hijo que dejará su tributo el memorial este año mientras ella, acompañada de su esposo, el Duque de Edinburgo, y Camila, Duquesa de Cornwall, en un balcón cercano, observaba el acto, durante el cual dejó ver su tristeza con una lágrima. 

Vestida de negro de pies a cabeza y portando una flor de amapola, la Reina expresó su emoción e inmediatamente limpió su rostro con su guante negro. 

La decisión de ceder su rol al Príncipe de Gales fue interpretado como un momento histórico en la transición de deberes reales de la Reina. Y es que, aunque no ha asistido a la ceremonia en otros años, esta fue la primera vez que Isabel estuvo presente pero no dejó ningún tributo. 

Anteriormente, el heredero al trono inglés ya había representado a su madre en este día, cuando ella estaba en Kenia en 1983. Asimismo, la Reina estuvo ausente en la ceremonia en otros años, e incluso hubo ocasiones en las cuales el Príncipe Felipe representó a su esposa. 

Por su parte, William, Duque de Cambridge, así como el Príncipe Harry dejaron sus propios tributos a los soldados. 

Crédito de fotos: Getty Images