Alejandra García
Blog Marie Clarie
Alejandra García
#LaBatalladeAle: Reflexiones
 

#LaBatalladeAle: Reflexiones

 

Alejandra García

¡Hola! ¿Como están? Yo sigo iniciando el año. Generalmente lo hago haciendo una reflexión del año anterior y de mis sueños, metas y objetivos para el año que inicia, pero como anduve de vaga los primeros días de este 2016, apenas estoy en ello.

Generalmente lo hago en privado, son cosas a veces tan personales que amerita ser así. Pero este año es diferente. El 2015 fue un año increíble, total y bendecidamente diferente a lo que escribí para mí misma el 1º de Enero del 2015, y prácticamente todo lo que ha sucedido lo he compartido con cada uno de ustedes aquí, cada semana, así que me es importante seguir compartiendo con ustedes lo que reflexioné y lo que deseo más que nada para este 2016.

Les cuento que el viaje a Monterrey tuvo como principal motivo, además de todo lo demás, el no estar en Tijuana cuando se cumpliera un año exacto de la primera vez que escuché al oncólogo decirme “tienes cáncer de mama”. Tierra de por medio y no por evadir, simplemente porque los recuerdos y sentimientos que traje a flor de piel durante todo el mes anterior estaban a punto de explotar como un volcán y no era lo que quería para mí, ni era lo mejor para las personas que quiero y estaban a mi alrededor. Vamos a dejarlo en que no fui la persona más fácil del mundo por unos días o semanas en Diciembre ni Enero...

Así que el poner distancia de por medio me permitió ver las cosas con más claridad, más realísticamente y sin influencias exteriores. Descansé y disfruté. El 2015 fue el año mas difícil, más bendecido, más doloroso, más maravilloso y más humano que he tenido la fortuna de vivir.

Recuerdo que hace varios meses, cuando inicié el blog, alguien me dijo “sé siempre positiva en lo que escribas, no pongas lo malo” y algo dentro de mí se movió. Sí, he vivido todo este proceso de una manera positiva, intentando aprender la lección que hay en cada paso, en cada día, en cada palabra y en cada momento. Eso incluye absolutamente todo, que hubo días maravillosos, que hubo días no tanto y que hubo días francamente malos.

Escribir mi día a día ha sido una de las cosas con más magia y más difíciles que he hecho, porque si desde un principio decidí que la que está escribiendo soy yo, sin editar ni corregir, la que escribe soy la auténtica yo, la auténtica Ale, eso me ha vuelto absolutamente vulnerable. ¡Es lo más aterrador y maravilloso que me ha sucedido! Si alguien me hubiera dicho hace unos años el grado de vulnerabilidad en que estoy viviendo ahora, sinceramente me hubiera carcajeado y lo hubiera etiquetado de loco. Otro logro: ¡la vulnerabilidad!

No quiero quedarme en lo que pasó, he estado viviendo un proceso, una situación médica pasajera de la mejor forma que lo he sabido hacer, con fé, fortaleza y la confianza total de que he estado haciendo todo lo posible y lo indicado por mis médicos para que llegue el día en que pueda decir ahora sí, ya estoy limpia, soy sobreviviente y no paciente.

No ha sido nada fácil. Vivir esto no es fácil. Duele físicamente, duele emocionalmente y duele el corazón. Los efectos que tuvieron la mastectomía, las quimioterapias, las radiaciones, el herceptin, análisis de hasta lo que no sabia que existía, procesos invasivos, dolorosos y francamente desagradables... pero no imposibles de sobrellevar y menos si eso mismo es lo que me va a llevar a recuperar la salud.

Todo, absolutamente todo, se puede observar desde diferentes puntos de vista, y he elegido ver todo esta situación médica como una oportunidad de crecer, de aprender, de compartir, de regresar, de ser aún más autentica y de darme cuenta que me gusta y disfruto mi pelona; de permitirle a mi esencia estar más presente en mi día a día, incluso de inspirar. Eso tampoco ha sido fácil, pero es lo que mientras tanto, me ha permitido hacer muchísimas cosas que no hubiera pensado: no he dejado de vivir, de disfrutar mis días, de sonreír, de cocinar y transmitir amor a través de eso y decenas de cosas más. De regresar de alguna forma todo el apoyo, oraciones, bendiciones, luz, cariño, apapachos que he recibido de cientos de personas, desde mi familia y amigos hasta personas que no conozco en persona pero que conozco a través de aquí o de redes sociales. ¡Benditas redes sociales!

Ahora sí ya estoy en libertad de compartirles que hasta competí con un grupo maravilloso de chefs que va a ser transmitido en televisión en unos cuantos días… ¡Top Chef México! ¡Espero que lo vean de principio a fin! Mi primer díaa en el set fue a solo 5 días de mi última quimioterapia. No se si fui o muy inénua, o sonsa o valiente (o todo lo anterior) pero lo hice, no me "rajé" como decimos acá en mi tierra, y estoy feliz y orgullosa de ello y de muchas cosas más que logré en este año.

Creo que lo más importante de todo, ha sido el ser auténtica. Vivir cada día y disfrutarlo sin esperar casi nunca  qué va a pasar después (es MUY difícil)  porque nadie lo sabe; el saber que ser feliz está dentro de mi y no depende de absolutamente nada ni de nadie, si el cáncer no pudo quitarme la felicidad, ¿quién me la va a quitar?

¡Wow! Se me termina el espacio y me falta tanto por decir… Pero lo más importante ya está dicho en los párrafos anteriores. A mes y medio de haber iniciado el año, les deseo de nuevo que éste sea su mejor año en todos los aspectos.

¡Nos leemos la próxima semana!

Les envio un abrazo fuerte, fuerte.

Ale

#LaBatalladeAle