Alejandra García
Blog Marie Clarie
Alejandra García
#LaBatalladeAle: unas vacaciones necesarias y merecidas
 

#LaBatalladeAle: unas vacaciones necesarias y merecidas

 

Alejandra García

¡Hola! ¿Cómo están?

¡Yo FELIZ! Como les platicaba la semana pasada, decidí iniciar el 2016 con una de las personas que más quiero en el mundo, mi amigo/hermano adorado quien es además uno de los mejores chefs de cocina tradicional mexicana que conozco: ¡Abdiel Cervantes! Me esperaba una semana de apapachos, fiesta y comer delicioso. ¿Qué más podía pedir para empezar el año maravillosamente excelente?

De repente me sale el lado impulsivo y le avisé a Abdiel un día antes que llegaría al día siguiente. Él me dijo tú ven y no te preocupes, ¡y me encontré con casa llena! ¡Que pena me dio! En vez de enviarme al sofá de la sala como debieran haber hecho, me cedieron generosamente una recamara. Como les comenté tanto Abdiel como su familia son personas infinitamente generosas y apapachadoras, así que me esperaban días mágicos.

El primer día fue de ponernos al corriente. Hacía un par de años por lo menos que no nos veíamos, así que platicamos y nos reímos como adolescentes y en la noche hubo una reunión con amigos de lo más divertida. Abdiel tiene un grupo de amigos maravillosamente diverso, así que tener a 10 personas totalmente diferentes una de otra alrededor de la mesa platicando fue una maravillosa y enriquecedora experiencia.Al día siguiente quedamos en desayunar con un amigo, Nacho, en el restaurante de Abdiel y de ahí nos fuimos al Pueblo Mágico de Arteaga, Coahuila, como a dos horas en carro de Monterrey. ¡Ah, que experiencia! Hacía un frío que ni les cuento, pero bien abrigados los tres disfrutamos de un día maravilloso! Lo mágico de Arteaga es que es un lugar pequeño, de calles empedradas, con un Templo hermosísimo y que está en medio del desierto y rodeado de sierras que nevadas se ven espectaculares.

Fuimos en domingo y nos tocó disfrutar del mercado ambulante. ¡Ah! ¡Que experiencia! Desde chacharear hasta la oportunidad de adquirir los licores de frutas, ates y conservas de la extensa zona de cultivo que tienen ahí, se podrán imaginar que yo vuelta loca quería comprar ( ¡y compré! ) casi todo, sin por supuesto pensar que meter esa cantidad de cosas en la maleta sería una labor titánica. Así que licor de Damiana, crema de piñón rosa, ate artesanal de membrillo y varias conservas están ya en mi cocina listas para consumirse. ¡Además de las chorreadas, pan de pulque y empanadas de nuez que volaron en mi casa!

Paseamos también por las calles y nos encontramos con construcciones hermosas y naturaleza espectacular, así que con todo y frío, fue un día mágico, ¡así como el pueblo!

Regresamos a Monterrey y ya solo nos fuimos a tomar un café y pan (ya se, ya se, no debo pero diremos que estuve de vacaciones) ¡y se nos fueron las horas platicando!

Al día siguiente fue de chacharear (de nuevo jajaja) pero esta vez en el centro de Monterrey y solo mujeres, la hermana y sobrinas de Abdiel, ¡así que imagínense! Disfrute muchísimo esa mañana y regresé al restaurante a comer el más rico mole de olla que he probado en mucho tiempo…. ¡Además perfecto para el frío!

Esa tarde tengo que confesar que me porté muy mal... Como todo el mundo estaba ocupado, me fui a un centro comercial, a una tienda especifica que originalmente viene de España, ¡y perdí la cordura como buena mujer! Se supone que iba a ver solamente, pero entre las rebajas y la emoción, creo que pagué en la tienda más que el boleto de avión. ¡Pero valió la pena! Que lindo y que bendición es poder darte un gusto de vez en cuando, estrenar un par de cosas, y sacar la vanidad femenina a pasear un ratito! Esa noche adelantamos la partida de la Rosca de Reyes un par de días, porque la sobrina de Abdiel se regresaba a Toluca al día siguiente (5 de Enero) y yo el día 6 a Tijuana, pero por la mañana. Así que partimos la rosca más deliciosa y menos tradicional (arándanos con naranja, ¡Dios! ) que he probado nunca, y obviamente me salió uno de los Niños Jesús aunque creo que me salvé de los tamales porque esta un poquito lejos, aunque me encantaría! ¡Van a hacer tamales colados, que delicia! Creo que necesito un patrocinador para ir a Monterrey otra vez...

Lo realmente espectacular de mi último dií en Monterrey fue la cena en uno de los mejores, si no es que el mejor, restaurante de México: Pangea. Mi primera vez ahí, confío que de muchas más, con la mejor compañía, comida y servicio impecables.

De verdad que si les gusta comer rico, este lugar es un must.

Y al día siguiente tempranito de regreso a Tijuana, muy feliz, muy descansada, renovada en energía, espíritu e ilusiones….¡Que necesario es a veces salirse unos cuantos días de la rutina, hace maravillas!

¡Un abrazo fuerte, fuerte!

Ale

#LaBatalladeAle

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