Alejandra García
Blog Marie Clarie
Alejandra García
#LaBatallaDeAle: Mi última quimio
 

#LaBatallaDeAle: Mi última quimio

 

Alejandra García

Hoy recibí mi última quimio. Estoy marcando el final de la segunda etapa de tratamiento para recuperar mi salud por completo, y fue algo tan emotivo, que por primera vez no me son suficientes ningún conjunto de palabras para describir el momento; ni como lo viví, como me sentí, ¡y la fiesta que me armaron hermanas y sobrinas!

Fue una felicidad inmensa el saber que ésta fue la última vez que recibo este tipo de medicamento en el cuerpo, pero al mismo tiempo tuve instantes de duda de si fue suficiente, si no necesitaré más sesiones, si sirvió de algo…  Te pasan mil cosas por la cabeza, pero todo es normal, se los prometo.

Saltan los pensamientos de un lugar a otro, de adelante hacia atrás. Recordé mi primera quimio y cada una que vino después. Me preparé especialmente para recibir ésta última, me despedí de quimioterapias por siempre (en eso confío) y al final de todo el proceso, empezaron a llegar de sorpresa mis hermanas, sobrinas y amigas con pancartas, globos y todo el amor, agradecimiento y felicidad del mundo, y con la intención de festejar este cierre de ciclo.

Yo ya había decidido que sería un día especial, un día de fiesta. Me fui de vestido y tacones, algo incómodo para tomar quimio (no lo recomiendo), ¡pero me sentí de verdad como de fiesta! Es muy importante que exterioricemos lo que estamos sintiendo en nuestro interior, y yo la verdad estaba agradecida y feliz. No cabía en mi misma de la emoción, aunque sí con el miedo de,  “ya se terminó esto, ¿y ahora qué?”  (Ya les contaré. ¡Termina una etapa, pero siguen aún varias!)

Nos tomamos miles de fotos.  Nos reímos, lloramos, nos abrazamos… Vivimos el momento, lo compartimos con mi enfermera Arcelia y mi oncólogo, uno de esos médicos que aman su profesión, que se está horas y horas contestando mis miles de preguntas con toda la paciencia del mundo, me anima, me chiquea, me regaña, me toma llamadas telefónicas a deshoras y no puedo estar en mejores manos. ¡Mi vida está en sus manos, y está en las mejores! 

Total que regreso a mi desfile de personas y creo que nadie antes había hecho tal alboroto al final de una etapa de quimios… ¡pionera hasta en esto! Fue algo que de verdad no sé ni cómo describir. Un momento lleno de amor, de felicidad, de gratitud, de incertidumbre, de mucho miedo, de sentirme apoyada por todas las personas que estuvieron ahí conmigo físicamente y de corazón. Al final solté un ramo de globos rosas fuera del consultorio, en memoria de todas aquellas personas que están ya allá arriba, y volví a llorar, porque aunque nadie tiene la vida segura, una situación de estas te enfrenta de golpe a tu propia mortalidad.

No tienen idea qué difícil es expresar todo esto, pero tomamos muchísimas fotos, que les comparto con todo cariño y en ellas está esta historia que sigue, que continúa en mi diario vivir y en la que no pasa ni un momento en que no agradezca a cada uno de ustedes que estén caminando este camino conmigo. 


¡Nos leemos muy pronto!

¡Un abrazo fuerte, fuerte! 

Ale 

#LaBatallaDeAle