Pedro Zurita
Blog Marie Clarie
Pedro Zurita
Trastornos alimenticios: Tocar fondo y levantarte
 

Trastornos alimenticios: Tocar fondo y levantarte

Cuando el #bodygoals te puede llevar a la tumba.

 

Pedro Zurita

El 30 de noviembre ha sido el día elegido para llamar la atención sobre los trastornos alimenticios a escala global y por eso, la relevancia de este tema.

Hace poco terminé de leer el libro Love Warrior, de Glennon Doyle. ¿Cómo di con él? La verdad es que es parte de la selección de libros del book club de Oprah (¡sin juzgar! Que todos tenemos derecho a sacar nuestro lado señora). 

En él, Doyle cuenta cómo se sobrepuso a la bulimia, que sufrió desde los 13 años, y el alcoholismo.

Uno de los fragmentos que más me marcó decía: “Las reglas escondidas y verdaderas sobre cómo convertirse en una mujer relevante son: Ser delgada, bonita, calladita, invulnerable y popular siguiendo la batuta de los muchachos poderosos. El sexo, el alcohol y los desórdenes alimenticios son simplemente maneras de honrar las reglas escondidas y de pasar de aquí, hacia allá. De la juventud a la adultez. De ser invisible a convertirse en alguien relevante. Hay un cierto tipo de vida que una niña exitosa supuestamente debe construir, y la bulimia, el alcohol y el sexo son maneras sencillas que necesita para hacerlo…”

Ella, por supuesto, habla de la sociedad universitaria estadounidense, pero creo que se aplica para muchas sociedades en bastantes países en Latinoamérica. ¿Y por qué no se habla más de este tema en nuestras sociedades? ¿Por qué no hemos puesto en la mesa el tema lo suficiente? ¿Por qué no le hemos dicho a nuestras amigas, a nuestras compañeras de la uni, a nuestro círculo cercano que existe tratamiento, que existe cura y que todo lo que ellas cree (que nosotros también creemos) y hemos construido respecto a la belleza y el éxito es una ilusión?

Lo que pasa es que, de acuerdo a Liora Elder, psicóloga clínica especializada en adicciones, en México aun no existe mucha información sobre esta problemática.

Tuve la oportunidad de platicar con ella y éstos son algunos de los fragmentos que develan una radiografía de la problemática en nuestro país.

PANORAMA INCIERTO

La ansiedad en la que vivimos gracias en parte a la tecnología, la vida política y social, la incertidumbre sobre el futuro y la competencia laboral, de acuerdo a Elder, contribuyen al aumento de los trastornos.

MI HIJO NUNCA ¿CÓMO CREES?

Otra de las cosas que afectan, de acuerdo a Elder, es la negación de los padres. “Hay papás que no reconocen que un trastorno es una adicción y una enfermedad emocional”.

LA PUNTA DEL ICEBERG

De acuerdo a Liora, cuando existen este tipo de trastornos se necesita asistir primero a terapia ya que probablemente existan otras enfermedades psiquiátricas detrás como trastornos obsesivo-compulsivos, limítrofes o borderline, por lo que es importante detectar qué hay detrás.

TRASTORNOS “DE MODA”

Además de trastornos como la bulimia y la anorexia, existen algunos nuevos que hay que aprender a detectar:

Ortorexia: Comer demasiado sano. Se empiezan a aislar y no salen ya a restaurantes porque no saben con qué lo cocinan.

Drunkorexia: Es muy claro detectarlo, si alguien pone un pretexto para dejar de comer porque sabe que va a salir en la noche a tomar alcohol, puede que esté padeciendo este trastorno.

Vigorexia: Es una obsesión por el ejercicio. “Si alguien tiene un cambio de conducta o en sus actividades y ahora por ejemplo pasa tres horas en el gimnasio, pues algo está pasando”. Elder afirma que físicamente existen cambios drásticos por lo que hay que estar muy atentos.

¿QUÉ HACER?

Más que prevenirlo, Elder cree que la clave está en la detección temprana, algo que se logra por medio de la observación.

Hay que buscar ayuda inmediatamente, ya que para la especialista: “la persona que tiene un trastorno generalmente muestra un síntoma de que existe una parte disfuncional que no está equilibrada en la familia, y ellos están sacrificándose para que todos se den cuenta que algo no está bien. El síntoma lo único que representa es dolor y un mal manejo de emociones, pero siempre hay luz al final del camino. No vale la pena una vida de tanto dolor, soledad, tristeza, rabia y resentimientos. Tengo la certeza de que uno puede vivir muy bien cuando pide ayuda. Nos da mucho miedo pedirla porque es un proceso largo, difícil y doloroso pero maravilloso cuando logras encontrarte a ti y valorar lo que eres y lo que tienes. Todos tenemos una herida qué sanar”.

Si necesitas ayuda no dudes en buscarla con un especialista. Puedes contactar a Liora en su correo electrónico liora.lerner@equinoluz.com

Crédito de fotos: Cortesía de la distribuidora e Instagram