Pedro Zurita
Blog Marie Clarie
Pedro Zurita
¿Te quedaste en casa este fin de semana? Bienvenida a la batalla del #FOMO vs. #JOMO
 

¿Te quedaste en casa este fin de semana? Bienvenida a la batalla del #FOMO vs. #JOMO

Las redes sociales nos pueden generar ansiedad. Las vidas “felices” de nuestros “amigos” pueden hacernos caer en la trampa, pero no debes perder la perspectiva. Tu vida es solo tuya y tú decides.

 

Pedro Zurita

Hace tiempo, una colaboradora nos propuso una pieza: hablar sobre el fenómeno que significaba el miedo a quedarse fuera (Fear of Missing Out a.k.a. #FOMO, que puedes leer aquí).

Inmediatamente dijimos que sí. Personalmente, este tema me llamaba mucho la atención. ¿Por qué?

Una amiga, ex pat viviendo en México y, según yo, la persona más cool que existe en el planeta, lo padecía. Siempre quería ir a todo sólo para saber que no se quedó fuera. Ver las Instastories en su feed, las fotos, la alegría de todos al ir a eventos tan populares como la carrera de la Fórmula 1, el desfile de las calaveras, el sábado de galerías o el concierto de Paul McCartney (sí, todo eso pasó este fin de semana amigos) no la dejaban a sol ni a sombra. Yo lo veía como un fenómeno lejano, “a mí eso nunca me pasa, yo soy yo y todo lo demás alrededor no me afecta”… ajá.

Pedí un par de días para descansar y tomar fuerza para esta última parte del año. Así, me dedicaba a comenzar mi fin de semana largo de semi retiro para despertarme tarde, poner orden en casa, leer por gusto y hacer… nada (mentira: la tintorería, recoger la casa, organizar revistas… pero “a mis tiempos”, sin correr…).

Sin embargo, a la hora de revisar las redes sociales, todo se volteó de cabeza: tres amigas en Nueva York con disfraces increíbles, fiestas de infarto aquí y allá, eventos maravillosos… y de repente una especie de angustia se apoderó de mí. ¿Qué estoy haciendo aquí? ¿De qué me estoy perdiendo? ¿”Debería” estar en alguno de esos lugares?

Y la verdad es que la respuesta, aunque a veces se tambalea, es no.

Pero tampoco vamos a ponernos en el lado fatalista de la historia. Quiero decir, si realmente es lo que quieres hacer, si todos tus amigos están ahí y te la vas a pasar “bomba”, bien.

Me acuerdo que la vez que Chiara Ferragni vino a México, para un evento de la revista, nos contaba: “me han invitado a miles de lugares, pero si no están mis amigos, la gente con la que yo me siento feliz, prefiero estar con ellos, aunque no sea un viaje lleno de glamour”.

Y aquí es donde entra la frase de “poner las cosas en perspectiva”.

A lo largo de este camino, yo ya he detectado lo que me hace feliz, lo que llena mi corazón, y más allá del simple bloff del Joy of Missing Out (la alegría de no estar en algún lugar, o #JOMO, término acuñado por el mismísimo Mark Zuckerberg) el punto es preguntarte ¿qué te hace feliz?

Estoy seguro que cada quién necesita encontrar sus propias respuestas, pero hoy quiero compartirte las mías, que tal vez puedan ayudarte en tu búsqueda:

1.-La gente: Somos animales sociales por naturaleza. Sí, algunos somos más lobos solitarios, pero en general, necesitamos de la convivencia con otros para sentirnos plenos, por lo que elegir la gente con la que pasas el tiempo se vuelve crucial. Tus amigos, aquellos que has cultivado a lo largo de la vida, juegan un papel clave. Te conocen tus buenas, tus regulares y tus malas, tal vez no todo sea siempre miel sobre hojuelas pero nunca te sientes drenado, cansado o arrepentido de haber dicho algo que tal vez debiste haber callado (me ha pasado que hay veces que después de convivir con cierto tipo de gente, me regreso a casa con una extraña sensación incómoda al pensar que tal vez compartí opiniones “de más”, el típico “oversharing”). Si ese es tu caso, tal vez estés rodeándote de gente tóxica, por lo que probablemente sea momento de cortar esas relaciones, por más “cool” que pueda parecer.

2.-El plan: Puede ser la fiesta más elegante o la reunión casera más simple, pero debes sentirte cómodo. Todos tenemos nuestros propios gustos, así que aprende a detectarlos. Aunque estés en “EL lugar” (¿según quién?), si no te sientes bien, no pierdas tu tiempo (que es muy valioso).

3.-Tu cuerpo: Hay veces que el cuerpo nos pide a gritos sacudirlo, pero existen otras ocasiones en que también nos pide calma. Aprende a escucharlo y dedícale la atención que se merece. Está bien si de repente necesitas unos días tranquilos; fiestas y oportunidades para divertirte siempre habrá. No te pierdes de nada más importante.

4.-Redes sociales: Algunas veces pensarás que todo lo atractivo está pasando afuera, y que tus planes son los más básicos del mundo, pero eso es según tu perspectiva. Siempre hay alguien que deseará hacer lo que tú estás haciendo, por eso es mejor no comparar y cultivar tus propios pasatiempos.

5.-Explora: Siempre había dicho que la naturaleza no es lo mío (wrong), pero organizar con amigos ir a plantar árboles fue una de las experiencias más gratificantes de la vida. Busca cuál es el tuyo, pues muchas veces lo más sencillo es lo que nos hace sentir mejor. Haz memoria de qué es lo más divertido que has hecho y empieza por ahí.

6.-Analiza: ¿Cómo te sentiste después de una meditación, un día de películas y una tarde con tus amigos y una botella de vino? Si al recordar esas memorias te brota una sonrisa en la cara: vas por buen camino. Recuerda de manera consciente esos momentos que te generan mariposas en el estómago y ve tras ellos. De nuevo, ¡olvídate de los demás! La vida es una y hay que disfrutarla.

Por último, y como el punto aquí es que todos podamos ayudarnos, me encantará que compartas lo que a tí te hace feliz, y lo que has descubierto que te sirve para librarte del odioso #FOMO y abrirle los brazos a la alegría de hacer lo que te de la gana.

Crédito de fotos: Giphy y Cortesía de la distribuidora