Beatriz Cisneros
Blog Marie Clarie
Beatriz Cisneros
Contragolpe, por Beatriz Cisneros
 

Contragolpe, por Beatriz Cisneros

 

Beatriz Cisneros

Cada día me enamora más mi trabajo. Quise empezar con esta frase porque estoy sumamente feliz de estar viviendo, desde hace ya un largo tiempo, una transición muy importante dentro de mi profesión: "El maquillaje”. ¿Quieres saber qué es? Pues es, nada más y nada menos que, "hacer maquillajes únicos". Sí, maquillajes ÚNICOS. Es algo que hará historia, así que ¡arriba la INDIVIDUALIDAD!

Seguramente estarán pensando "¿Pero qué me está contando Beatriz? ¡Sí, lo que dicen las redes sociales es totalmente distinto! Seguro piensas: "es que no me canso de ver que hoy todos debemos contornear el rostro al máximo, y además, ¡no es justo!, ya aprendí todos los términos de maquillaje: strobing, tourtoring, contouring, blah, blah, blah....Y los pongo en práctica todos los días". 

Partiendo de este punto, maquillistas profesionales, amateurs y mujeres amantes del maquillaje por igual, tienen que darse cuenta de que su opinión, su personalidad y sentimientos tienen mucho que ver a la hora de maquillar o maquillarse, y que el sentirse cómodos es primordial, ya que van a reflejar su estado de ánimo y, lo mejor de todo, que crearán seguridad en sí mismos. 

Sin embargo, no es hasta principios del siglo XXI (hoy) que algunos maquillistas se percatan de que no pueden maquillar según su santa voluntad, y las mujeres de que no tienen que seguir lineamientos de belleza todos los días.

¡Pues yo te digo que no te preocupes! Todos esos términos y lo que ves actualmente como “nuevo”, existen desde toda la vida, y te van a servir siempre y cuando lo adaptes a tu estilo y defiendas tu individualidad. 

Lo único que tenemos que borrar de nuestra mente son los maquillajes clonados, maquillajes hechos en serie, que sólo nos limitan a reglas establecidas y no nos dan libertad de crecer como maquillistas, ser propositivos o explorar nuestro talento. Todos somos únicos e irrepetibles, no intentes parecer alguien que no eres.

Pero, ¿qué está pasando? ¿Por qué hablo de individualidad? ¿ Por qué es tan importante? Seamos sinceros, lo que más se ve son copias de maquillajes hechos en serie, en donde las personas y maquillistas pareciera que utilizan papel calca y sienten que maquillar es como cocinar siguiendo una receta exacta, detallada y calculada tratando de no perder el paso a paso. (2 gotitas de limón, 1 diente de ajo, solo 33 minutos a 43.5 f° ) ¿Y mi esencia? ¿Y el yo? ¿En dónde queda?.

Por supuesto, maquillar es un deleite, divierte, ejercita nuestra creatividad pero ante todo es un arte donde nada puede ser igual, donde sólo deberían crearse piezas únicas y exclusivas.

Hoy existen dos tendencias: las de las pasarelas y las de las redes sociales. Existe una corriente muy fuerte en la que los maquillistas estamos haciendo un contragolpe hacia las redes sociales, donde se vende la idea de maquillajes irreales, cuyos filtros generan maquillajes fantasiosos que nunca lograrás en la vida real.  

Esta moda de redes sociales es sólo para algunos, no nos incluye a todas las personas. Necesitamos libertades étnicas, de edad y de estilo. La tendencia de la que yo hablo va más allá. La verdadera belleza empieza y está en tu interior.

Y sí, ¿por qué no echar mano algunas veces de los editores de foto para darnos una ayudadita? Lo único es que tenemos que estar conscientes de que no lograremos vernos así en la vida real. Si entendemos esto estaremos bien, si no, tendremos problemas porque es exactamente en este punto cuando las mujeres se empiezan a frustrar pensando que su MAQUILLISTA no puede hacer photoshop a la hora que las maquillan.

Aceptemos una moda más orgánica en donde el principal objetivo sea vernos y sentirnos divinas, haciendo de todo para resaltar nuestra belleza fresca de forma literal y no abstracta. 

Lo orgánico no incluye hacerte todas esas rayas en variedades de color café, blanco y beige y en las ojeras aplicar rosas y naranjas. Eso luce bonito en filtros con la foto retocada, pero en la vida real ¡se nota a 2 metros de distancia... ¡Incluso a 50 cm! Y la gente piensa que algo muy malo te pasó en la cara. 

El maquillaje en definitiva es un arte. El arte es libertad de expresión en donde no cabe copiar, porque sería plagio. Tampoco hay fórmulas para hacer las cosas. Cada cara, cada persona es un caso, no podemos seguir utilizando los mismos colores porque nos da miedo salir de nuestra zona de confort. Tenemos que crecer, que crear, que evolucionar, retarnos a nosotros mismos y así sorprendernos.

Los aerógrafos, las cejas ultra-simétricas, las pestañas postizas iguales para todas, etc., están pasando a la historia. 

"Cada vez que te encuentres del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar" - Marc Twain 

¿Tú qué quieres? 

¡No me odien please!, sólo quiero que nos olvidemos de hacer maquillajes acartonados con lineamientos arcaicos en donde nuestras manos se convierten en máquinas, en lugar de sentirnos libres y hacer lo que tenemos que hacer: cambiar vidas. No cambiar caras. 

Agradezco infinitamente que me lean, para mí es un placer poder compartir con ustedes un pedacito de mi pasión.

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